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REVIEW | Wolder WIAM #65

Los phablets están de moda, y encontramos dispositivos de grandes dimensiones de todas las marcas, colores y formas. En esta ocasión estamos ante uno de ellos, el WIAM #65, que es el más reciente de los teléfonos de la empresa cántabra Wolder, y al que no falta prácticamente de nada.

Caja y contenido

La caja en la que viene el dispositivo está bastante cuidada en cuanto al diseño y a la forma en que se accede a él. De un asidero de tela en el canto derecho se tira hacia afuera y sale la parte interna en la que se encuentra el teléfono así como algunas otras cajas más pequeñas que contienen la llave para abrir la bandeja de la SIM, los típicos papeles de garantía e inicio rápido y demás accesorios.

Éstos están formados por el cable microUSB (en efecto, por desgracia no contaremos con USB Type-C), el adaptador de pared y unos auriculares de una calidad aceptable. Además, los chicos de Wolder han tenido a bien en incluir un protector de pantalla y una gamuza como esas que suelen estar presentes en las fundas de las gafas y que vendrá muy bien a la hora de aplicar el primero.

Por último, comentar que en la parte trasera de la caja vienen escritas las especificaciones del teléfono y que vienen muy bien para, con una simple ojeada, saber con qué nos vamos a encontrar. Otras empresas como Bq también lo hacen, y siempre es un añadido positivo en mi opinión.

Diseño y dimensiones

El del diseño es uno de los aspectos donde más sale ganando este WIAM #65. Está fabricado en un cuerpo unibody de aluminio en el que la parte delantera es negra y la trasera es diferente según el modelo elegido de los tres que hay: plateado (el de esta review), dorado o rosado.

En el frontal, y en la parte superior se encuentran el altavoz de las llamadas y la cámara de selfies, mientras que la inferior está monopolizada por el botón home (del que hablaremos con detenimiento en su correspondiente apartado) y por un LED de notificaciones alargado que le sienta realmente bien.

En los cantos izquierdo y derecho nos topamos con la bandeja para las tarjetas SIM y microSD y con los botones de control de volumen y power, respectivamente. Éstos son bastante peculiares, ya que son tres en vez de los dos que estamos acostumbrados a ver, por lo que el de volumen más y volumen menos son independientes el uno del otro. Sin embargo, algo negativo en este aspecto es que están algo sueltos. Tienen buen recorrido y una pulsación cómoda, pero es necesario reseñar que bailan bastante.

Arriba únicamente está la toma para auriculares y en abajo, y de izquierda a derecha, el micrófono de las llamadas, la conexión microUSB y el único altavoz destinado al consumo multimedia.

En la parte posterior encontramos la cámara, que sobresale un poco pero que resulta comprensible a causa de lo delgado del terminal (cuyas dimensiones son de 156,4 x 76,9 x 7,3 milímetros), y que además está, en mi opinión, demasiado arriba. Tratándose de un teléfono de 5,5 pulgadas hay sitio de sobra para situar los diferentes elementos, y habría preferido que el espacio en este sentido hubiera estado algo mejor aprovechado. Debajo de ella, y con un diseño que recuerda mucho al último de los flagships killer de OnePlus y a las líneas de diseño que todos identificamos con HTC, están el doble flash LED de dos tonalidades y el sensor de huellas dactilares.

Acabando este apartado, he de decir que tiene un peso más que correcto para las dimensiones del terminal (165 gramos) y que, en líneas generales, cuenta con un diseño bastante premium para la gama de teléfonos con los que compite.

Pantalla

Su pantalla es una IPS de 5,5 pulgadas con resolución Full HD. Este último valor para mí es más que suficiente, pero como todo, en este punto entran mucho en juego los gustos de cada cual. Yo soy de la opinión de quienes prefieren que no se suba más allá de los 1080 píxeles y conseguir a cambio una mejor gestión energética.

En general hace una interpretación bastante buena de los colores, sin tendencia a la sobresaturación o hacia alguna temperatura cálida o fría de los tonos blancos. Tiene un brillo considerablemente alto y se puede usar bajo la luz directa del sol en días muy luminosos sin mayores problemas, algo que no se puede decir de todos los terminales, sobre todo si hablamos de las gama media o baja.

Para ello, cuenta con una tecnología llamada MiraVision y que al parecer se encarga de mejorar la calidad de la imagen en según qué situaciones. Sin ser la mejor pantalla del mercado, cumplirá sobradamente en la mayoría de los casos.

Algunos aspectos negativos, sin embargo, son la presencia de los botones en pantalla, que si bien no suele ser algo a tener en cuenta, habría sido preferible su disposición en el marco inferior, que por otra parte es bastante generoso. Este es otro detalle negativo, el de la proporción de pantalla, que no aprovecha todo lo bien que se esperaría el espacio disponible y en cuyo caso podría mantener las mismas dimensiones del panel pero recortando un poco las dimensiones del terminal.

Tampoco cuenta con esa tecnología llamada 2.5D que hace que los bordes sean curvados y que, en líneas generales, tan bien sienta a cualquier dispositivo al deslizar nuestros dedos sobre ellos, pero en cualquier caso tiene un reconocimiento de la pulsación muy bueno y preciso.

Hardware y conectividad

En este apartado no nos encontramos con ninguna novedad. Su procesador es el Helio P10 de MediaTek, un octacore que trabaja a una frecuencia de 2 GHz y que suele ser un must have en los terminales más recientes de la gama media. Le acompañan la GPU Mali-T860 y unas cantidades de memoria de 3 GB de RAM y 32 GB de almacenamiento (de los cuales quedan libres algo más de 25 para el usuario), aunque este último puede ser fácilmente ampliado mediante una tarjeta microSD hasta los 54.

Con respecto al procesador, sin ser lo mejor del mercado, es perfectamente usable para el día a día tal y como veremos en el siguiente apartado. La RAM, por su parte, viene en una cantidad perfecta: incluso con 2 GB la mayoría de dispositivos no presentan ningún problema de rendimiento, por lo que el hecho de contar con 3, y si tenemos en cuenta que se ha convertido en un estándar en la gama media, está muy bien.

La conectividad, por su parte, es bastante completa en este #65. Es de agradecer que terminales que obviamente no son buques insignia incluyan toda suerte de sensores y funciones en este sentido. Estoy hablando de que no sólo contamos con el pack básico formado por Bluetooth, WiFi, LTE y GPS (que sitúa correctamente, aunque en ocasiones tarda un poco en encontrar satélites), sino que además podremos sacarle partido a la radio FM que incluye y al chip NFC que tan útil resulta en según qué situaciones.

Por poner alguna pega, lo ideal habría sido contar con la cada vez más extendida conexión de USB Type-C en vez de microUSB y con un sensor de infrarrojos, que nunca está de más. Pero en general el WIAM #65 puede sacar pecho en lo que a conectividad respecta.

El sensor de huellas dactilares funciona bastante bien y enciende la pantalla muy rápido. Al estar situado detrás y como en la mayoría de los casos, no se trata de un botón pulsable, sino que con el simple hecho de situar nuestro dedo sobre él podremos desbloquear el dispositivo.

Por último, tendremos que tener cuidado en aquellas situaciones en las que tengamos agua cercana, ya que en esta ocasión no contamos con ningún tipo de protección IP contra polvo y agua más allá de las básicas.

Software y rendimiento

En cuanto al software, nos llevamos una grata sorpresa. Contamos con Android en su versión 6.0 (que no 6.0.1) bajo una capa de personalización muy poco intrusiva y que recuerda en la mayoría del tiempo a la configuración stock.  Aun así, el fabricante ha incorporado algunas funcionalidades propias que en la mayoría de los casos no resultan negativas.

Entre ellas encontramos herramientas como la “DescargaTurbo”, que se trata de una tecnología capaz de combinar las redes WiFi y 3G/4G para que sean usadas al mismo tiempo en los casos en los que vayamos a descargar archivos pesados de modo que la operación se realice más rápidamente. También está presente la opción de los encendidos y apagados programados, algo que ya vemos en terminales de otras marcas como Huawei o Bq, y mediante la cual podemos automatizar los encendidos y apagados, valga la redundancia, del teléfono y olvidarnos de tener que estar haciéndolo manualmente al comenzar y finalizar el día, por ejemplo.

También vemos algo de bloatware en este WIAM, aunque no en exceso. Por ejemplo, vienen preinstaladas algunas aplicaciones como son la Wolder Store, que no es más que un atajo que abre la web del fabricante en el navegador de turno y que resulta negativa e innecesaria, aunque por otra parte contamos con otra app llamada Big Button y que sí resulta útil al permitirnos acceder a ciertos tipos de contenido multimedia.

En cuanto al rendimiento, con este dipositivo no tendremos mayores problemas para un uso diario. Mueve juegos con bastante solvencia y aplicaciones que exigen mucho trabajo de procesador son abiertas en tiempos bastante aceptables, aunque obviamente no obtendremos una experiencia similar a la que nos ofrecen terminales más top.

En general el sistema se comporta bastante bien y tanto las transiciones entre aplicaciones como la gestión de la multitarea ofrecen una experiencia de uso correcta, con algún lag ocasional pero que en cualquier caso no empaña para nada su uso cotidiano.

Sin embargo, tengo que comentar dos puntos que a mi parecer son bastante negativos. El primero de ellos es el de la botonera. Sin duda alguna es curiosa y llamativa, pero para nada funcional. El botón home es circular, capacitivo y se encuentra en el marco inferior, mientras que en la parte baja de la pantalla están los nada menos que cuatro botones que completan el pack. El de la izquierda hace que éstos se oculten y que podamos aprovechar al completo las 5,5 pulgadas, el siguiente es el de la multitarea, el de su derecha se encarga de abrir el menú de opciones de la aplicación en curso y el último es el de retroceso.

Ni que decir tiene que vengas del terminal que vengas, al principio cuesta bastante hacerse con esta peculiar forma de interactuar con Android, y aunque tarde o temprano te acabas acostumbrando, prefiero la extendida combinación de tres botones (atrás, home y multitarea) que ocupa la mayoría de dispositivos con este sistema operativo. Es cierto que se pueden modificar desde el correspondiente menú de opciones, pero las posibilidades están bastante limitadas: sólo podemos ocultar el botón que esconde al resto y cambiar el orden en que aparecen.

El segundo y último punto negativo que he experimentado es que en cierto momento, y sin saber porqué, el panel táctil dejó de funcionar. Daba igual las veces que lo reiniciara o las soluciones que intentara, que la pantalla no reconocía ninguna de mis pulsaciones, haciendo al terminal totalmente inusable. Sin embargo, la solución a este problema (por si a alguien le sirve) es bien fácil: basta con reiniciar el dispositivo y, con la correcta combinación de botones pulsados, entrar al modo recovery y desde ahí realizar un formateo de fábrica tras el cual, y como si del primer encendido se tratase, el reconocimiento táctil va como la seda de nuevo.

Audio

En este apartado no hay mucho que comentar. A grandes rasgos, podríamos decir que el audio de este terminal es aceptable y correcto. Tiene un volumen bastante alto, e incluso en sus mayores cotas no llega a distorsionar lo más mínimo.

Sin embargo, la calidad del sonido no destaca por ser la mejor, aunque tampoco por ser mala. Para consumo multimedia esporádico como puede ser el hecho de visionar vídeos de YouTube o alguna canción, cumplirá sobradamente.

Además, y a causa de su alto volumen, tal y como ya he comentado, notificaciones, llamadas, alarmas y demás avisos nos llegarán sin problema y se oirán perfectamente.

La ubicación de único altavoz, sin ser la mejor, no es algo determinante. Es cierto que se puede llegar a obturar con la mano al usar el terminal en modo apaisado como cuando jugamos, por ejemplo, pero es cierto que la mayoría de fabricantes optan por ese lugar y es extraño encontrarnos con algún smartphone con una configuración diferente.

Cámaras

El apartado fotográfico viene marcado por dos cámaras, una principal y una secundaria, de 21 y 13 megapíxeles respectivamente. La trasera cuenta con un sensor Sony IMX 230 y los resultados que ofrece son algo inferiores a lo esperado. Es cierto que contextualizando el dispositivo en su rango de precios puede plantar cara a algunos de sus rivales en conjunto, pero si nos ceñimos a las fotografías, fácilmente sale perdiendo contra algunos otros.

De día, y en condiciones de buena luz, se puede llegar a conseguir alguna que otra imagen buena. Pero a poco que las condiciones lumínicas sean algo menores, y sobre todo por la noche, vemos como aparece bastante ruido y no destacaríamos los resultados por lo positivo precisamente.

Volviendo a las fotos tomadas a la luz del día, y tal y como acabo de comentar, en ocasiones obtendremos resultados gratificantes, pero en muchas otras ocasiones notaremos como la cámara hace una interpretación extraña de los colores, que tiende sobre todo hacia tonos apagados.

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No obstante, cuenta con un modo HDR con el que salvar ciertas situaciones, pero en general todo lo relacionado con la fotografía no llega a destacar de este WIAM #65, en un nuevo y claro ejemplo más de que más megapíxeles no es sinónimo de mejores imágenes, contrariamente a la opinión de muchos.

Con respecto a la cámara delantera, y como se puede intuir, más de lo mismo. Tiene un angular aceptable, por lo que podremos sacar a varios acompañantes en un mismo selfie, pero la calidad se vuelve a resentir, y sobre todo si se trata de fotografías nocturnas.

Mención aparte merece la interfaz de la aplicación de cámara. Si bien es cierto que es la clásica que vemos en la mayoría de terminales chinos, y que comúnmente suele llevar connotaciones negativas, cuenta con un modo manual, llamado “pro” que se agradece mucho. Con él podremos modificar parámetros como la velocidad de obturación y capturar imágenes de larga exposición de hasta 32 segundos, la sensibilidad ISO, el balance de blancos y el modo de enfoque, con los que salvar más de una fotografía.

La grabación de vídeo tiene poco que destacar: resolución hasta Full HD y sin estabilicación óptica, aunque para vídeos esporádicos no habrá mayor problema.

Batería

Cuenta con un amperaje de 3.000 mAh y con tecnología de carga rápida que vemos como se está convirtiendo en un estándar para terminales de 5,5 pulgadas, y la verdad es que es entendible por los buenos resultados que esta configuración ofrece. Es cierto que otros fabricantes que compiten en similares condiciones dotan a sus teléfonos de capacidades mayores, de en torno a los 4.000 mAh, pero en cualquier caso con este WIAM llegaremos al final del día sin ningún tipo de problemas, incluso en los casos de usuarios más exigentes.

Para el resto, y con usos combinados de datos y WiFi, y sobre todo si tenemos en cuenta la correcta optimización del sistema y la resolución de la pantalla, podremos hacer un día y medio sin tener que pasar por el cargador.

Precio y conclusión

En resumidas cuentas, este terminal de la empresa cántabra Wolder tiene una fuerte presencia dentro de la gama media actual. Tiene como hándicap el hecho de competir contra otros muchos smartphones y phablets en su mismo rango de precio, y por ello puede pasar algo más desapercibido frente a marcas más tradicionales o conocidas.

El aspecto que quizá resulte más llamativo es su diseño, que tiene pretensiones de gamas superiores y que hace que sintamos que tenemos en la mano una muy buena calidad a un correcto coste. Cuenta con algunos detalles negativos, por supuesto, pero es en cierto modo entendible al querer ajustar el precio lo máximo posible para llegar a todos los bolsillos. Entre ellos está su cámara, que si bien sirve sobradamente para la mayoría de los usos, se queda corta para usuarios más exigentes o con ciertas inquietudes fotográficas.

La disposición de los botones, por su parte, también empaña un poco la experiencia final, no por lo extraño (que también), sino porque si por algo se caracteriza Android es por poder manejar toda la inferfaz con sólo tres (e incluso uno en casos como los Meizu), por lo que subir la cifra hasta los cinco me parece totalmente innecesario. En cualquier caso, y tratándose de un tema de software, podría ser modificado en el futuro con actualizaciones por parte del fabricante. Que lo hagan o no es ya harina de otro costal.

Lo podemos encontrar en la web oficial de la marca, además de en otras tiendas online como Amazon a un precio de en torno a los 300€. Además, cuenta con la ventaja de, en el primer caso, incluir los gastos de envío en el precio, y además se envía desde España, por lo que es una opción muy a tener en cuenta.


Wolder WIAM #65

5.9
Diseño:
7
Pantalla:
6
Hardware:
6
Conectividad:
7
Software:
6
Rendimiento:
7
Audio:
5
Cámaras:
4
Batería:
6
Precio:
5

Carlos

Carlos

Redactor at Just Unboxing
Redactor.
27 años, España.
Contacto: carlos@justunboxing.com
Carlos
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