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REVIEW | Reflyx Zen

En este artículo vamos a analizar un producto poco común, pero tecnológico al fin y al cabo. Se trata de un dispositivo pequeño, liviano y bonito encaminado a la recuperación de los músculos tras el ejercicio físico y a la relajación y masajeo de determinadas áreas del cuerpo.

Hablamos del Reflyx Zen, y aunque quizá no nos suene su nombre, y probablemente nunca hayamos oído hablar de él, puede que al finalizar esta lectura queramos hacernos con uno.

Caja y contenido

El dispositivo viene en una pequeña caja de cartón, bien presentado y protegido. Dentro de ella, se encuentra en el interior de una funda de plástico duro que hará las veces de cajón cuando no lo estemos usando, y es de bastante utilidad para mantenerlo en perfecto estado en todo momento.

Junto a ella, nos topamos con el manual de instrucciones (aunque como veremos a continuación es bastante fácil de utilizar) y un cable microUSB de los que a buen seguro tendremos a pares en los cajones para cargarlo.

Por último, un par de juegos de almohadillas que harán contacto con nuestra piel completan este apartado, que si bien es escaso no necesita de nada más. A grandes rasgos puedo decir que me ha gustado la presentación.

Diseño

Cuenta con unas dimensiones de 141 x 55x 12 milímetros y un peso de poco más de 50 gramos, por lo que es muy cómodo y fácil de transportar. Está fabricado en un gel de sílice de alta calidad, y las sensaciones a la mano son muy buenas. Tiene un acabado en plástico pero suave, que le confiere un aspecto realmente premium.

Con una forma parecida a un número ocho, en una cara nos encontramos el logotipo de la firma y el botón de encendido (que es táctil) y por la otra los dos huecos para enganchar los parches autoadhesivos, que se fijan al cuerpo del dispositivo mediante corchetes y a nuestra piel gracias a un gel hipoalergénico.

Está disponible en muchos colores, con opciones para todos los gustos, siendo el protagonista de esta review el de color negro, que personalmente me gusta bastante.

Usos

Llegamos al apartado más importante del artículo, el de los usos. El aparato es muy bonito y cómodo pero lo importante es saber para qué sirve. Pues bien, estamos ante un electroestimulador inalámbrico con el que recuperar ciertos grupos musculares tras ejercicio intenso o simplemente para masajearnos y relajarnos.

El método de empleo es bien sencillo: basta con situar los dos parches en la zona que queramos (exceptuando la cabeza, el cuello, el pecho y el abdomen, tal y como advierten desde la propia compañía), abrir la aplicación ya sea en Android o iOS, sincronizarlos mediante Bluetooth y elegir el programa, la duración y la intensidad deseados.

He de comentar que en ciertas zonas pueden sentirse unos ligeros pinchazos, sobre todo en los niveles más altos de intensidad, por lo que en tal caso habrá que parar, quitarlos y volverlos a situar donde queramos. Esto se debe a la sensibilidad de la piel, que varía entre unas zonas y otras y entre unas personas y otras, por lo que no se le debe dar mayor importancia.

Los electrodos son capaces de proporcionar unos 50 usos, por lo que con el paquete básico tendremos para unos 100, al venir dos juegos de almohadillas. Éstas son viscosas, y por ello se adhieren perfectamente a la piel (que habremos de tener limpia y seca para un uso óptimo), pero según va pasando el tiempo van perdiendo eficacia.

Para contrarrestarlo y sacarle el máximo partido a los electrodos antes de tener que cambiarlos, el fabricante aconseja aplicar una pequeña cantidad de agua sobre ellos de vez en cuando, ya que cuando ésta se evapora se vuelve a ganar viscosidad. En cualquier caso, las almohadillas se pueden adquirir por separado y cuantas queramos, aunque con un mismo juego nos bastará para meses.

La aplicación, por su parte, es bastante fácil de usar y muy intuitiva. Con ella podremos seleccionar los programas preestablecidos que queramos, pudiendo modificar su duración e intensidad, además de poder crear nuestras propias sesiones.

Autonomía

Reflyx asegura una autonomía de más de 300 minutos y debe ser cierto, porque lo he estado usando bastante y no me ha hecho falta tirar de corriente eléctrica. Los tiempos de carga, por su parte, están en torno a los 120 minutos, o lo que es lo mismo, dos horas.

Esto es gracias a la batería de 250 mAh que incluye, que no está nada mal si tenemos en cuenta el fino cuerpo del aparato. Para cargarlo únicamente tenemos que enchufar el cable microUSB en su puerto correspondiente y conectarlo al ordenador o a cualquier adaptador de pared. Mientras la luz del botón principal esté roja, estará cargando; cuando cambie a azul, habrá finalizado.

Conclusión y precio

Reflyx Zen no sustituye en ningún caso a un masaje convencional y la recuperación muscular que ofrece es muy leve, pero es algo más que obvio por sus dimensiones. Sin embargo, es perfecto para liberar algunas tensiones si lo ubicamos en la espalda mientras estamos sentados al ordenador, entre otros muchos usos.

A modo de conclusión podemos decir que este dispositivo Reflyx es, por su precio de tan sólo 49,95 euros una alternativa muy a tener en cuenta si buscamos aparatos de esta clase. Además, en la propia tienda de la firma pueden adquirirse dos unidades de forma conjunta por unos 85 euros mientras que los electrodos vienen en pack de cuatro por 6,95.

Reflyx Zen

8
Caja y contenido:
8
Diseño:
9
Usos:
8
Autonomía:
7
Precio:
8
Carlos

Carlos

Redactor at Just Unboxing
Redactor.
27 años, España.
Contacto: carlos@justunboxing.com
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