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REVIEW | Portátil gaming MSI GS73VR Stealth Pro

A poco que estemos ligeramente al día de lo que se cuece en el panorama de los ordenadores, nos sonará la marca MSI. Este fabricante es sin duda uno de los referentes en lo que a dispositivos de alta gama se refiere, y más concretamente del universo gaming. En esta ocasión analizamos uno de sus últimos portátiles, el GS73VR Stealth Pro, cuyas principales bazas son sus conseguidas dimensiones y su increíble potencia.

Diseño

Hablar del apartado estético de MSI es hablar de líneas muy continuístas, pero no tiene porqué ser algo negativo. Esta marca destaca por unas líneas de diseño bastante sobrias, pero sus discretos dispositivos son realmente premium.

Este portátil encierra un poderoso hardware en un cuerpo muy contenido. Creo que es uno de sus aspectos más diferenciales, ya que estamos acostumbrados a ver dispositivos similares a este pero con un espacio menos optimizado y en este caso es un detalle que se agradece.

Concretamente, tiene unas dimensiones de 412 x 285 x 20 milímetros y un peso de 2,4 kilos, que lo convierten en un aparato fácilmente transportable y manejable. Es realmente fino, y cabe sin problemas en la mayoría de mochilas con un bolsillo dedicado a portátiles.

Cuenta con un teclado iluminado altamente configurable en cuanto a los colores y con una zona exclusivamente dedicada a los números en la parte derecha. Esto es algo que puede parecer obvio en la mayoría de los teclados, pero que en los portátiles son un bien preciado. Además, tiene una tipografía muy vistosa y la pulsación de los botones es realmente cómoda.

Algunos otros detalles a destacar son su panel táctil, que es bastante grande y que reconoce el movimiento de los dedos muy bien, su acabado en aluminio en color gris oscuro y su logotipo tras la pantalla, que se ilumina cuando ésta se encuentra encendida.

En lo referente a las conexiones, no falta de nada. Contamos con cinco puertos USB (uno es 3.1 Type-C, tres son 3.0 y el último es 2.0), salidas de audio y de micrófono, lector de tarjetas SD, HDMI (que soporta hasta 4K @ 60Hz), RJ45 (con tecnología Killer Ethernet E2400 que prioriza la latencia sobre otros aspectos para ofrecer una experiencia de juego totalmente libre de lag), un puerto Thunderbolt y otro Mini DisplayPort.

Arriba, además, incorpora una webcam HD y un micrófono, ideal para videollamadasstreamings de videojuegos.

Como vemos MSI no escatima en elementos premium, aunque si tenemos en cuenta el precio y el resto de especificaciones del portátil no es de extrañar.

Pantalla y audio

Este es sin duda uno de los apartados donde más destaca este dispositivo, y no son pocos donde lo hace. Y no es para menos, ya que cuenta con un panel IPS de 17,3 pulgadas con una resolución de 3.840 x 2.140, o lo que es lo mismo, 4K y que se ve espectacularmente bien.

Un aspecto negativo es que no aprovecha todo el frontal como sí hacen otras marcas de la competencia, y tiene unos marcos de un dedo alrededor de la pantalla, pero es algo que en cualquier caso queda en mera anécdota.

Como decía, ofrece una calidad y unos colores espectaculares, y los píxeles brillan por su ausencia incluso desde muy cerca. El brillo, por su parte, tampoco se queda atrás, e incluso en exteriores se puede usar sin ningún problema. Además, tiene unos ángulos de visión excepcionales y se puede ver perfectamente desde arriba o desde los lados.

También cuenta con aspectos del software enfocados al panel, como es la tecnología True Color, con la que podemos elegir la configuración de colores que mejor se adapte a cada momento y que permite modificar, entre otras cosas, el brillo, los tonos azul, rojo y verde, el contraste y la temperatura. Incluso incorpora un modo llamado Adobe RGB que resulta realmente útil a la hora de retocar y editar fotografías con programas como Adobe Lightroom.

El audio, por su parte, está bastante bien. No es el mejor que se puede encontrar, ni mucho menos, pero contra los dispositivos con los que compite éste (ordenadores portátiles), sale muy bien parado.

Los altavoces se encuentran entre el teclado y la pantalla y destaco su alto volumen, que permite perfectamente su uso incluso en exteriores o en interiores ruidosos. En cuanto a la toma de auriculares, por su parte, cuenta con un sistema de alta fidelidad y ofrece una calidad espectacular.

Hardware, software y rendimiento

Llegamos al apartado más poderoso de este MSI. Como ya comentaba, y pese a ser realmente delgado y contenido en dimensiones, cuenta con un hardware muy top. El procesador es un Intel Core i7 de sexta generación que es capaz de llegar hasta los 3,5 GHz y se encuentra acompañado por una tarjeta gráfica Nvidia GTX 1060, o lo que es lo mismo, uno de los últimos lanzamientos de este fabricante, que incluye 6 GB dedicados GDDR5 y que además cuenta con la tecnología VR Ready con la que disfrutar de la realidad virtual. Ahí es nada.

Pero eso no es todo. También tiene 16 GB de RAM DDR4 distribuídos en dos slots y que pueden ser ampliados hasta los 32, además de dos discos duros: un SSD PCI-E Gen.3 de 512 GB capaz de llegar a los 2.200 Mbps y que nos asegura unos tiempos de respuesta rapidísimos, y uno de 2 TB de 7.200 rpm en el que guardar nuestras películas, descargas, música, documentos, y todo lo que queramos.

Pero tanta potencia necesita de un buen sistema de refrigeración, sobre todo al tratarse de un ordenador portátil, por lo que MSI ha tenido a bien en incluir su Cooler Boost TRINITY, que no es más que una serie de disipadores, ventiladores y salidas con los que nos aseguramos una buena gestión de la temperatura en todo momento. En este sentido he de decir que funciona realmente bien, e incluso llevando la gráfica al límite con juegos muy exigentes no se calienta en exceso.

Si en lo referente al hardware contamos con una configuración muy pero que muy buena, el software no iba a ser menos. Este MSI viene con Windows 10 de manera nativa, con las ventajas que supone la última versión de este sistema operativo, además de con unos cuantos añadidos interesantes por parte del fabricante. Por ejemplo, podremos controlar la tonalidad de la pantalla y la calibración de los colores, las luces LED del teclado y la potencia que deseemos en cada momento.

Y con esto llegamos al rendimiento, que como puede imaginarse es superlativo. Los últimos y más exigentes juegos pueden ser movidos perfectamente en configuraciones de gráficos ultra, con tasas de fotogramas por segundo constantes y muy altas, y con ningún tipo de lag. Sin duda estamos ante un dispositivo pensado para los más gamers, pero ahí no acaba la cosa.

En tareas pesadas como pueden ser el retoque y la edición de fotografía y vídeo el ordenador se comporta perfectamente. Y es que no podía ser para menos, porque si tenemos en cuenta la conjunción de RAM, procesador y disco SSD, estas acciones se convierten en un auténtico coser y cantar. Por tanto, y a grandes rasgos, puedo decir que no he tenido ningún problema en cuanto al rendimiento de este MSI tanto en juegos de todo tipo como en otros usos igualmente exigentes.

Por último, cuenta con una batería no extraíble que ofrece una autonomía similar a la de otros portátiles. Esto es: en usos mixtos, varias horas de uso, mientras que si exprimimos al máximo la potencia, la cifra desciende considerablemente.

Conclusión y precio

Este portátil ofrece una experiencia espectacular. Es cierto que está muy enfocado a un tipo de usuario muy concreto, con unas pretensiones gaming sobre las demás, pero eso para nada empaña el uso que se le puede dar más allá de jugar a lo último del mercado.

Destacaría sobre el resto de especificaciones la calidad de la pantalla, con una resolución que hace que volver a los 1080p se antoje insuficiente, y la potencia que permite el hardware que incorpora, con el que podemos hacer frente a cualquier aplicación, programa, juego o tarea sin ningún inconveniente. Por último, también es digno de admiración el trabajo de diseño gracias al que podemos llevar con nosotros esta auténtica bestia de un modo muy cómodo y liviano.

Puede adquirirse a un precio que varía dependiendo del vendedor pero que ronda los 2.000 euros, lo que me parece algo elevado si tenemos en cuenta alternativas tanto de la competencia como de esta propia marca, pero que parece más lógico al valorar el trabajo que habrá supuesto conseguir un dispositivo tan fino.

Portátil gaming MSI GS73VR Stealth Pro

8.4
Diseño:
9
Pantalla:
9
Audio:
8
Hardware y rendimiento:
10
Software:
9
Batería:
7
Conectividad:
9
Precio:
6
Carlos

Carlos

Redactor at Just Unboxing
Redactor.
27 años, España.
Contacto: carlos@justunboxing.com
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