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REVIEW | Honor 8

Huawei está haciendo las cosas realmente bien últimamente, y buena parte de la culpa de su éxito lo tiene su submarca Honor. El Honor 8 fue lanzado al mercado en el verano de 2016, y es un clarísimo ejemplo de esa nueva categoría de terminales llamada “gama media-alta” o “media premium” que cada vez cuenta con más de ellos entre sus filas.

Caja y contenido

El modo en que viene presentado el Honor 8 es uno de los mejores y más originales que he visto hasta la fecha. En una caja que se abre de modo horizontal nos encontramos el teléfono de canto, perfectamente protegido por lo típicos plásticos, y si tiramos hacia arriba del pequeño agarre de tela accedemos al resto de cajas.

En ellas hay poco que reseñar: el cargador, el cable USB Type-C y la llave con la que abrimos la bandeja de la tarjeta SIM. Como vemos, en esta ocasión no contamos con auriculares.

Diseño y dimensiones

El apartado estético probablemente sea el que más destaque de este terminal. Es realmente bonito (aunque para gustos, los colores), y tiene un aspecto mejor que el de muchos buques insignia que lo superan y bastante en precio y prestaciones.

Tiene un acabado íntegramente en cristal, tanto por delante como por detrás, y un tacto muy agradable. Es complicado transmitir esta sensaciones mediante palabras, pero sin duda se trata de uno de los dispositivos que mejor parados salen en relación a su diseño de todo este 2016, y eso que este ha sido un año realmente prolífico en lo que a lanzamientos móviles se refiere.

Existe en cuatro colores (blanco, azul, oro y negro) y sus dimensiones y peso son muy buenos para el tamaño de pantalla con el que cuenta. Concretamente, estamos hablando de 145,5 x 71 x 7,5 milímetros y 153 gramos, lo que lo hacen muy cómodo a la mano y al bolsillo.

En la parte frontal, y de arriba abajo, se encuentran el sensor de proximidad, la cámara de selfies y el altavoz de llamadas (que incluye el LED de notificaciones, algo que me gusta bastante) y el logotipo de Honor. Los botones, en este caso, se encuentran integrados dentro de la pantalla.

El canto izquierdo está monopolizado por la bandeja de la SIM y el derecho reúne los botones de control de volumen y de encendido y apagado, que además está ligeramente rayado para ser encontrado más fácilmente con el dedo, al igual que hace Huawei con otros de sus smartphones. Cabe decir que tienen muy buen recorrido, no bailan en absoluto y reconocen perfectamente la pulsación, lo que le da un plus de calidad.

Arriba y abajo se encuentran el sensor de infrarrojos y el micro de cancelación de ruido, y la toma de auriculares, la conexión USB Type-C y el único altavoz multimedia, respectivamente.

En la parte trasera están las dos cámaras principales acompañadas por el láser de autoenfoque, el doble flash LED de dos tonalidades y el sensor de huellas dactilares, que a su vez es botón, y que como veremos a continuación es uno de los aspectos más diferenciales del Honor 8. Destacar además que las cámaras no sobresalen en absoluto, sino que están bajo el cristal trasero.

Finalmente, comentar que los materiales y el diseño elegidos para este terminal tienen una contrapartida, y es que se resbala con mirarlo. Lo pongamos sobre la superficie que sea, sin importar si se trata de cristal o incluso tela, hay que tener mucho cuidado de que esté totalmente horizontal, porque se va deslizando poco a poco. Incluso en los bolsillos de ciertos pantalones se puede llegar a caer más fácilmente de lo que sería deseable. En cualquier caso, el Honor 8 cumple y con sobresaliente en su diseño.

Pantalla

Su pantalla es una IPS de 5,2 pulgadas (un tamaño que personalmente se me hace muy cómodo) con resolución Full HD. Ocupa un 72,5% del frontal del teléfono, lo cual no está nada mal, y cuenta con una densidad de píxeles de 423 ppp. Además, y para terminar de rizar el rizo, está presente la tecnología 2.5D, que hace que los bordes sean ligeramente curvados y que tan bien sienta siempre, y que se nota especialmente en este caso.

Se ve realmente bien, y tiene una calidad notable para la gama de precios en que se mueve. A la luz del día, y gracias a los niveles de brillo a los que es capaz de llegar, se ve perfectamente incluso en las jornadas más soleadas.

Por otra parte, viene con unos tonos bastante correctos y neutrales de fábrica, aunque contamos con una configuración del menú de ajustes de la pantalla con el que podemos modificar estos valores a nuestro antojo, algo que siempre se agradece.

En cuanto a la respuesta táctil, es fabulosa. Reconoce perfectamente todas las pulsaciones y lo hace de un modo muy suave. Esto es necesario probarlo para sentirlo en profundidad, pero no todos los terminales responden igual a nuestros dedos y éste lo hace y muy bien.

Sin embargo, hay un detalle que no me ha gustado y es que la pulsación del teclado (y habiendo probado varios) no es tan buena como el resto. Es extraño, ya que tanto con el que trae Huawei de serie como algunos gratuitos como el de Google o de pago como Chrooma he tenido el mismo problema.

A grandes rasgos, he notado que no podía escribir tan rápidamente como lo hago normalmente en cualquier otro smartphone sin que se saltara alguna letra, sobre todo en el caso de la A. No sé a qué se debe esto, ni si es un problema generalizado o de esta unidad en particular, pero es curioso que únicamente ocurra en la zona de la pantalla que ocupa el teclado y nada más.

Hardware y conectividad

El apartado del hardware es bastante peculiar (y positivo) en todo lo que lleva el sello Huawei. Como sabermos, este fabricante opta por dotar a sus terminales con sus propios procesadores, dejando de lado nombres más conocidos como Qualcomm Snapdragon o MediaTek. Pero, lejos de ser algo negativo (tal y como pudiera pensarse), este hecho sumado al de la propia manera de entender Android hace que se trate de teléfonos muy solventes.

En esta ocasión estamos ante el Kirin 950, un octa-core que corre a unas frecuencias de 4 x 2,3 y 4 x 1,8 GHz, al que acompañan la GPU Mali-T880 y nada menos que 4 GB de RAM (recordemos que estamos ante un gama media) y 32/64 GB de almacenamiento interno. La protagonista de estas líneas es la versión menos dotada, y quedan libres para el usuario en torno a los 24, lo cual no está nada mal si tenemos en cuenta que podemos ampliar estas cantidades mediante una tarjeta microSD de hasta 256 GB.

Este último es un detalle que siempre es de agradecer a los fabricantes. En un tiempo en el que los dual-SIM se están convirtiendo en tendencia, qué cuesta dejar uno de los dos huecos para una tarjeta de memoria. Y oye, a la larga se acaba notando.

Con respecto a la RAM, es una grata noticia el hecho de contar con 4 GB en un momento en el que los 3 GB se han convertido en el estándar para la gama media. Con ellos la multitarea no supone ningún problema y es que, como veremos a continuación, la conjunción de hardware y software por parte de Huawei desemboca en una experiencia de usuario muy positiva.

Y en lo que concierne a la conectividad, más de lo mismo. No me canso de repetir de que el Honor 8 es uno de los mejores exponentes de la gama media premium, y es que excepto por algunos detalles no llega a ser un gama alta pero tiene aspectos como este en los que no tiene problemas en plantarle cara a lo mejor de cada casa.

Cuenta con WiFi, que soporta redes 5G, Bluetooth en su versión 4.2 y GPS y GLONASS. Hasta ahí lo esperado. Pero además, también están presentes la conexión USB Type-C (que incluso algunos buques insignia se dejan por el camino), el chip NFC y hasta un sensor de infrarrojos. Lo único que le falta para ser totalmente completo en este sentido es la radio FM, pero no se puede tener todo y sin duda es un mal menor.

El sensor de infrarrojos es de agradecer y mucho. Lo he probado en diferentes televisiones y en todas ha funcionado correctamente. Muy bien Huawei, así da gusto quedarse en la gama media.

Finalmente, y como suelo incluir en cada review, en tareas de ubicación el Honor 8 se ha comportado perfectamente. Sitúa bien, rápido, y es perfectamente usable para el día a día incluso en los casos de usuarios que necesiten el navegador activado todo el tiempo.

Software y rendimiento

Al referirnos a Huawei y Honor, hablar de software es hablar de EMUI. Se trata de la cada vez más conocida y extendida capa de personalización con que este fabricante tiene a bien en dotar a sus dispositivos, y se caracteriza por no tener cajón de aplicaciones y por algunas funciones extra que resultan bastante interesantes.

En el Honor 8 viene en su versión 3.1, que a su vez esta basada en Android 6.0 Marshmallow, con las ventajas que ello supone como la mejora en la gestión de la batería en reposo y la modificación de los permisos por parte del usuario.

Poco más hay que comentar en este aspecto, ya que nos encontramos con lo mismo que en prácticamente cualquier Huawei, sobre todo en los más recientes en el tiempo. Por destacar algunos aspectos interesantes, gracias a EMUI podemos configurar que al bajar la persiana de notificaciones desde la parte izquierda o derecha de la pantalla se comporte de un modo u otro. También gracias a esta capa podemos tomar una fotografía rápidamente pulsando dos veces el botón de volumen abajo.

Pero donde este modo de entender Android saca pecho es en todo lo relacionado con el sensor de huellas dactilares. En el caso del Honor 8, y aun estando situado en la parte trasera, es además un botón pulsable que ofrece muchas posibilidades. El reconocimiento de la huella es, como casi siempre que hablamos de Huawei, espectacular. No es necesario pulsar, sino que con posar el dedo sobre él nos lo lee perfectamente y la pantalla se despierta en un abrir y cerrar de ojos y es realmente rápido. Rápido de verdad.

Pero en el mero hecho de desbloquear el teléfono no se queda la cosa. Huawei saca mucho más partido que sus rivales a este sensor y gracias a él podemos bajar o subir la persiana de notificaciones sólo con deslizar el dedo hacia abajo o hacia arriba sobre el sensor, así como borrar todas las notificaciones que tengamos pendientes por leer dado dos toques.

Sin embargo, en esta ocasión hay muchas más funciones por ser el sensor además de lector, también botón pulsable. En este sentido, podemos configurar que con una doble pulsación nos encienda, por ejemplo, la linterna, y con una sola que nos abra la aplicación que deseemos. Y lo mejor de todo es que para el caso de la linterna ni siquiera hace falta hacerlo con el dedo que tengamos configurado para la huella dactilar.

Estos son unos aspectos muy, muy positivos de este terminal y puede ser, en muchos casos, un elemento diferencial que pueda hacer a los compradores decantarse por él y no por otro.

Y en cuanto al rendimiento, más de lo mismo. Como decía antes, el dúo que forman hardware y software de la misma casa en estos teléfonos hace que todo vaya en una misma dirección y eso se nota en aspectos como éste. Tiene unas transiciones muy fluidas, no hay problemas de lag ni de cuelgues y, en definitiva, el sistema se mueve a la perfección.

Además, puede mover cualquier aplicación por pesada que sea mejor o peor, dependiendo de la que se trate, pero puede llevarla adelante al fin y al cabo. Para el uso diario va sobrado, en la mayoría de los juegos también, y la multitarea es capaz de soportar grandes cantidades de carga gracias a los 4 GB de RAM con que cuenta. Por smartphones como este es más fina la brecha entre las gamas media y alta en materia de rendimiento, y eso positivamente repercute en última instancia en nosotros, los usuarios.

En resumidas cuentas, la capa de personalización del Honor 8 te puede gustar más o menos (algo que aun así puede ser fácilmente solucionado instalando un launcher alternativo), pero de lo que no cabe ninguna duda es que con él no tendremos ningún problema.

Audio

En un terminal de gama media en el que prácticamente todo es más premium de lo que se pudiera pensar en un primer momento, tiene que haber algo que se quede ligeramente por detrás, y ese es el caso del audio.

Esto no quiere decir que en el Honor 8 sea algo negativo ni mucho menos, pero sí es cierto que no estamos ante un apartado auditivo que sorprenda. También es cierto que esto suele ser así en prácticamente todos los smartphones de la actualidad, exceptuando contados modelos.

Por tanto, podemos decir que con este dispositivo obtendremos una experiencia correcta en lo que a calidad y volumen se refiere, siendo perfectamente usable para el uso diario en cuanto a lo que a consumo multimedia esporádico y a notificaciones se refiere, pero para aquellos usuarios que quieran sacar el máximo partido al altavoz de su terminal, no encontrarán aquí sus deseos satisfechos.

Éste se encuentra en la parte inferior, y aunque se puede obturar con facilidad al situarlo en modo apaisado, vemos como es una ubicación más que extendida entre los diferentes fabricantes (que no son pocos), por lo que tampoco es algo puramente negativo.

Cámaras

El Honor 8 recuerda mucho a su pariente Huawei P9, y en lo referente a las cámaras más que en ningún otro aspecto. Detrás cuenta con dos principales y delante con el sensor dedicado a la toma de selfies. Y sin ofrecer unos resultados tan top como los del P9, se comporta bastante bien en multitud de situaciones tanto de día como de noche.

Las cámaras traseras son de 12 megapíxeles y cuentan con una apertura focal de f/2.2, y a su vez están apoyadas por un láser de autoenfoque (que ayuda bastante a enfocar en aquellas situaciones donde la luz escasea) y por un flash LED doble de dos tonalidades. La delantera, por su parte, tiene 8 megapíxeles y una apertura f/2.4.

Entre otras, las ventajas de contar con dos sensores principales están en que podemos simular una apertura de diafragma por software y conseguir así unos efectos de desenfoques bastante parecidos a los que se obtienen con una cámara réflex al uso, aunque con las limitaciones de calidad que ello supone. Así, e incluso pudiéndose modificar a posteriori, esta interfaz de cámara ofrece muchas posibilidades.

Además, e igual que también ocurre con el P9, podemos realizar tomas únicamente en blanco y negro, aunque de un modo diferente. Con esa opción activada, el dispositivo hace uso únicamente del sensor monocromo y captura así las escenas con gran cantidad de detalle y sin color. Comparándola con el flagship de Huawei, eso sí, sale perdiendo claramente.

Centrándonos en la calidad de las imágenes que conseguimos con el Honor 8, que en definitiva es lo que nos compete ahora, he de decir que estoy gratamente sorprendido. No debemos olvidarnos de que estamos ante un gama media, y aunque en ciertas especificaciones se acerca y mucho a la gama alta, en el caso de la cámara está algunos escalones por detrás de los buques insignia de la competencia.

Sin embargo, y teniendo en cuenta el rango de precios en que este terminal se mueve, he quedado bastante contento, sobre todo en condiciones con mucha luz. A mi parecer, captura realmente bien los colores y, en definitiva, hace muy buenas fotos. De noche canta otro gallo, y aunque no es la mejor ni mucho menos en esas condiciones, también es capaz de defenderse incluso en automático.

En cuanto a la cámara de selfies, tenemos lo esperado. Una distancia focal más que suficiente para incorporar a varias personas en la misma imagen y un modo belleza que suaviza las texturas pero que no recomiendo usar más allá del nivel 5.

A continuación dejo unas muestras que ejemplifican mucho mejor de lo que hablo:

Honor 8 (7)
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La interfaz de la aplicación nativa de cámara que viene instalada, por su parte, me ha gustado y bastante. Cuenta con muchas posibilidades, como el modo manual que en esta ocasión es llamado “Foto profesional”. Con él, podemos ajustar valores a nuestro antojo como el ISO, la velocidad de obturación y conseguir así tomas de larga exposición de hasta 30 segundos, el balance de blancos y el modo de enfoque, entre otras cosas.

También tenemos modos dedicados a diferentes situaciones. Por ejemplo, hay uno llamado “Buena comida” que está especialmente pensado para fotografías de platos con alimentos, muy en la línea de las últimas tendencias de las redes sociales. Hay otro llamado pintura con luz, gracias al que podemos capturar la estela de las estrellas del cielo nocturno, de los coches al pasar por una calle o simplemente dar rienda suelta a nuestra creatividad con el light painting.

Finalmente, en cuanto al vídeo, tenemos la posibilidad de llegar hasta los 1080p a 60 fps, contamos con estabilizador, con seguimiento de objetos en tiempo real y con modos de cámara rápida y lenta.

Lo único que echo en falta, por poner alguna pega, es la posibilidad de disparar en RAW. Por lo demás, una cámara de 7 y una interfaz de 10.

Batería

Al tratarse de un terminal con cuerpo unibody no podemos extraer su batería, que es de 3.000 mAh. Anteriormente comentaba que la conjunción de software y hardware en los Huawei tiene sus consecuencias positivas, y la de la gestión de la autonomía es también una de ellas.

Podemos llegar al final del día sin ningún tipo de problemas, incluso en los casos de usos más intensivos tanto de juegos como de aplicaciones pesadas. Y eso se traduce en casi 5 horas de pantalla de media. En otro tipo de usos, alcanzaremos el día y medio sin mayores problemas.

Además, y como añadido más que interesante, cuenta con tecnología de carga rápida y se nota bastante. En algo más de una hora tendremos el teléfono totalmente cargado, y eso se agradece

Precio y conclusión

A modo global me atrevería a decir que estamos ante uno de los mejores terminales de gama media de este 2016. Este Honor 8 no destaca sobre todos los demás por nada en particular pero si lo vemos en conjunto sí puede plantarle cara a terminales muy superiores en prestaciones y precio de otros fabricantes.

Si tuviera que destacar el punto más positivo, sin duda me quedaría con el diseño. Es realmente bonito, muy pero que muy premium, y eso no es algo fácil de encontrar hoy en día en los rangos de precios en que estamos moviéndonos con este dispositivo de Honor. En las fotografías que ilustran estas líneas se puede apreciar esto de lo que hablo, y además hay mil vídeos en Internet donde verlo en movimiento, pero una vez se tiene en la mano, gana estéticamente más enteros si cabe.

No es el mejor smartphone del mercado ni mucho menos, pero me atrevería a decir que este sería el dispositivo ideal para quien quiera tener una experiencia top a un precio considerablemente contenido. El Honor 8 es el mayor exponente de esta nueva gama media premium que viene azotando el panorama Android en los últimos tiempos, y esperemos que otros fabricantes sigan esta estela que sin duda los consumidores agradeceremos.

Finalmente, puede ser adquirido en la web oficial del fabricante por unos 400 euros, además de en algunos otros medios de venta tanto físicos como electrónicos.

Honor 8

7.6
Diseño:
10
Pantalla:
7
Hardware:
7
Conectividad:
9
Software:
8
Rendimiento:
8
Audio:
6
Cámaras:
7
Batería:
7
Precio:
7
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Fundador / Administrador at Just Unboxing
Confucio dijo "Busca un trabajo que te guste y no volverás a trabajar ni un solo día de tu vida".
Eso es lo que intento.
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  • David

    Lleva EMUI 4.1 modificarlo en cuanto podáis, creo que solo aguanta microSD hasta 128GB y por último el del mediamarkt si que tiene auriculares. Por lo demás un teléfono impresionante y una gran review.

    • David

      Se me olvida apuntar una última.cosa que aunque.Se quede en.una resolución Full HD la pantalla se ve impresionante y no.tiene nada que envidiar a una AMOLED creo que merece una puntuación de 9

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