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REVIEW | BQ Aquaris M5.5

La conocida firma española Bq sacó al mercado a mediados del pasado año la familia M, con la que pretendía posicionarse fuertemente dentro de la gama media actual. Sumándose a esa corriente que viene siendo habitual por parte de los fabricantes que consiste en la inclusión de pantallas con dimensiones generosas, Bq presentó el que sería y que fue el dispositivo grande de la gama M: el Aquaris M5.5. En este artículo lo analizamos en profundidad.

 Caja y contenido

Bq se preocupa cada vez más por el diseño se sus productos. En este sentido comprobaremos que mejoran en algunos aspectos, pero sin embargo mantienen una política continuista en otros.

La caja que contiene el dispositivo da muy buena impresión a primera vista. Podríamos decir que llama la atención. El diseño de la parte superior resulta atractivo. Aparecen los cinco puntos de colores en primera instancia, pieza fundamental de la renovación de imagen que la empresa hizo hace no mucho, y que simbolizan los cinco dedos de una mano. Los acompaña el eslogan “It’s in your hands.” (está en tus manos), creando así una relación entre estos elementos con tan sólo echar un vistazo. Rematan los detalles de empaquetamiento unos relieves y bajorrelieves que, en conjunto, hacen interesante la primera impresión que nos llevamos del producto.

El interior de la caja contiene un primer plano del terminal, como suele ser habitual, sobre una tapa desplegable que esconde los clásicos manuales de inicio rápido, garantía, etc., además de un pequeño catálogo de accesorios. Aparecen también la llave que se usa para abrir las bandejas SIM y micro SD y el cable microUSB. No contamos con la nueva tecnología de cables USB Type-C, que como bien sabemos es reversible y resulta muy cómodo, pero que por otra parte es entendible teniendo en cuenta el momento del lanzamiento de la familia M de Bq, cuando aún no estaba tan de moda como lo está siendo actualmente. No nos encontramos con auriculares y, lo que es más llamativo, tampoco con adaptador de pared. Es bien cierto que probablemente tengamos varios de esos adaptadores pululando por los cajones y no será esta ausencia algo determinante, pero por otra parte puede ser reprochable teniendo en cuenta el precio del dispositivo. En cualquier caso, no nos quitará el sueño.

La parte trasera de la caja, coloreada de rojo, resume las principales especificaciones del Aquaris M5.5, algo que siempre es de agradecer; con un simple vistazo podremos enterarnos de qué nos vamos a encontrar al encender el terminal.

Diseño y dimensiones

Es este un campo en el que se tienen fácilmente sensaciones encontradas. Por una parte, y pese a la renovación de la imagen que ha experimentado la marca Bq, en el Aquaris M5.5 no encontramos una gran innovación estética, como sí ocurre por ejemplo con el Aquaris X5. Sigue la misma línea de los anteriores dispositivos de la firma española, es decir, está formado por la conjunción de las piezas frontal y trasera que convergen en una ensamblaje que encontramos en la parte de atrás. Esto ha venido siendo una seña distintiva de Bq, por lo que por una parte puede ser achacable la no renovación hacia un diseño más premium, pero que por otra acabaría con ese escaloncito que identificamos claramente con la empresa. Esto, como todo, es cuestión de gustos. Sin embargo, existe una ligerísima curva en los bordes posteriores que hace al dispositivo un pelín más ergonómico.

El tacto a la mano es bueno. El Aquaris M5.5 posee un cuerpo unibody, por lo que no podremos extraer la batería, aunque esto no resultará precisamente un problema, como veremos en el apartado correspondiente. Está fabricado en policarbonato con un acabado mate que, al menos en la versión blanca, oculta bastante bien las posibles huellas que puedan aparecer por el uso diario.

La botonera se sitúa en el canto derecho en una muy buena ubicación. Teniendo en cuenta que se trata de un phablet, no resulta para nada incómodo pulsar los botones de encendido y de volúmen. Tienen buen recorrido y están correctamente incorporados al lateral, aunque es cierto que bailan un poco, pero es tan poco que resulta casi imperceptible. En el día a día no obtendremos una mala experiencia de uso en este aspecto.  En el mismo canto derecho, además, encontramos la bandeja de la tarjeta microSD, mientras que en el izquierdo sólo aparecen las dos bandejas de micro SIM.

En la parte superior se ubica la toma de auriculares, y en la inferior aparecen el puerto microUSB, el micro, y el altavoz. Es esta una decisión siempre controvertida por parte de los fabricantes, ya que dado el caso podremos obturar el audio al usar el dispositivo en posición horizonal. Sin embargo, teniendo en cuenta la gama en la que se mueve este terminal, es la ubicación más extendida.

El frontal nos ofrece la pantalla, que ocupa el 73% del espacio. En este caso, al ser el modelo en color blanco (además existe su variante en negro), mientras esté la pantalla encendida aparece el común borde negro alrededor de ésta, que si bien es habitual verlo en la mayoría de dispositivos móviles blancos, estéticamente no queda todo lo bien que podría. Además de la pantalla, en la parte superior están ubicados el LED de notificaciones, el flash LED que acompaña a la cámara delantera, los sensores y el altavoz para llamadas. En la parte inferior, fuera de la pantalla, encontramos tres botones capacitivos retroiluminados que podemos elegir a nuestro antojo si dejarlos siempre apagados, encendidos, o que se enciendan únicamente al pulsar sobre ellos. Es interesante señalar que el diseño de éstos es similar al de las últimas versiones de Android, por lo que hará las delicias de aquellos a quienes gusten de la experiencia de Android stock.

En el reverso están hubicados la cámara, el doble flash LED, el micro de cancelación de ruido y el logotipo de Bq.

En cuanto a las dimensiones, el Aquaris M5.5 mide 15,2 cm de alto, 7,5 cm de ancho y tiene un grosor de 8,35 mm., las cuales no están nada mal para tratarse de un dispositivo con una gran pantalla. El peso, que tampoco está mal, es de 162 gramos.

Pantalla

El propio nombre del smartphone deja claro que nos encontramos con una pantalla de 5,5 pulgadas. Ésta viene con un panel IPS con resolución Full HD y con una densidad de píxeles de 401 ppp, lo cual no es lo mejor que encontramos en el mercado pero que no está mal teniendo en cuenta el dispositivo en su conjunto. Para evitar las posibles rayaduras, el M5.5 lleva una protección firmada por Dragontrail.

Desde Bq hacen hincapié en la incorporación de la tecnología Quantum Color +, y la verdad es que la pantalla ofrece unos buenos colores, y sobre todo colores muy reales, no tanto como podríamos encontrarnos si montara un panel AMOLED, pero bastante bien teniendo en cuenta que se trata de una IPS. Este buen tratamiento de los colores se comprueba fácilmente al comparar el terminal con otro y mirarlos al mismo tiempo. Por ejemplo, al enfrentarlo con un Zuk Z1 y con un Nexus 5, en el caso del Bq encontramos unos blancos mucho más puros, amarilleando sensiblemente más en estos dos. Podríamos decir que no sobresatura en exceso los colores, y sería una aproximación bastante acertada de la experiencia visual que nos ofrece.

El brillo cumple bastante bien. En interiores tenemos brillo de sobra aún teniéndolo a menos del 50% y en exteriores, en condiciones de mucha luminosidad, podemos hacer uso de la pantalla sin gran problema.

Concluyendo este apartado, es obligado destacar los buenísimos ángulos de visión que encontramos, haciendo visible la pantalla desde casi cualquier ángulo y la posibilidad de poder verla en modo horizontal aun mientras usamos gafas polarizadas, que aunque se oscurece sensiblemente, no impide usar el smartphone.

Hardware y conectividad

En las entrañas del Aquaris M5.5 nos encontramos el procesador Qualcomm Snapdragon 615, un octa-core que corre a 1,5 GHz, acompañado por la GPU Adreno 405, además de (en este caso) 2 GB de RAM. Contamos con 16 GB de memoria interna, de la cual quedan libres para el usuario unos 12 GB, cosa que probablemente no suponga ningún problema al contar con la posibilidad de ampliarlos mediante una microSD. Además, existe una versión mejorada que incluye 3 GB de RAM y 32 GB de almacenamiento.

En el apartado de la conectividad no falta prácticamente de nada, sólo un sensor de infrarrojos en el caso de ponernos quisquillosos, al contar con redes 4G LTE, Bluetooth 4.0, GPS, radio FM y tecnología NFC. Teniendo en cuenta el sector de mercado que ocupa este dispositivo, los elementos de conectividad que están presentes en él son más que suficientes.

Software y rendimiento

Desde Bq no se suelen complicar mucho a la hora de desarrollar su software, y eso es algo que se agradece. Los dispositivos de esta empresa suelen usar una capa de personalización casi idéntica a Android stock, con unas mínimos añadidos que en este caso aportan más que entorpecen, al contrario de lo que suele pasar con otras marcas. Algunos de éstos son la propia cámara de Bq, la funcion de doble tap para bloquear y desbloquear el aparato, una interesante opción para programar el encendido y apagado del mismo, y la posibilidad de editar los ajustes rápidos que aparecen al bajar la persiana de notificaciones. Todo ello corriendo sobre Android Lollipop en su versión 5.1.1.

Mención especial merece el rendimiento. Es curioso como aún teniendo un hardware que puede mover sin mayor dificultad la mayoría de juegos, aunque demorándose en exceso a veces en los tiempos de carga, encontramos un ocasional lag en algunas de las transiciones del sistema, tanto con varias aplicaciones abiertas al mismo tiempo como sin ellas. Esto parece ser resultado de una insuficiente optimización de esta capa, que por lo liviana y parecida a la nativa de Android, cabría esperar que fuera bastante más fluida de lo que realmente es. Aparecen estos bajones de frames en tareas tan cotidianas como suelen ser abrir y cerrar el cajón de aplicaciones, modificar el brillo o movernos por los diferentes menús.

Sin embargo, a la hora de hacer scroll, mover juegos de prácticamente todas las temáticas y el uso que se le dan a las redes sociales, y, en definitiva, la mayoría de aplicaciones que un usuario medio utiliza en su día a día, el Aquaris M5.5 cumple suficientemente.

A modo global podríamos decir que, teniendo en cuenta el hardware que monta este Bq, tanto en cuanto al procesador como a la resolución de la pantalla que tiene que ser capaz de mover, no existen mayores problemas para el uso de un usuario medio, pero existe ese pequeña falta de optimización del sistema que hace que la experiencia de uso sea, si bien no mala ni tampoco exquisita, correcta.

Audio

Respecto al audio no encontramos nada destacable. Este dispositivo incorpora la tecnología DOLBY Atmos, mediante la cual podemos configurar diferentes modos de sonido, adecuando este apartado según nos convenga. Podremos, por ejemplo, elegir el modo vídeo y juego, entre otros, dependiendo del uso que le vayamos a dar en cada momento. Un punto a favor del audio es que al no ser excesivamente alto, no llega a distorsionar.

Por otra parte, como ya comentamos anteriormente, la ubicación del altavoz puede hacer que en ocasiones lleguemos a obturarlo mientras usamos el dispositivo en modo apaisado. Sin embargo, en otros casos, y dependiendo de cómo tengamos puesta la mano en torno al marco inferior, el sonido parece que incluso suena más fuerte, haciendo una especie de efecto eco. De todos modos, son pocos los terminales que incorporan los altavoces en la parte frontal, que podría ser quizá el lugar más idóneo, por lo que en el caso de este Bq encontramos una ubicación más que lógica.

Cámaras

En la parte trasera nos encontramos con una cámara de 13 megapíxeles con un focal 2.0 firmada por Samsung que usa la tecnología ISOcell. La acompaña un doble flash LED que viene a suplir las condiciones de poca luminosidad, aunque como veremos en las imágenes que aparecen a continuación, cuando realmente son bajas estas condiciones la fotografía se resiente. La cámara delantera cuenta con 5 megapíxeles y un flash LED, poniendo de manifiesto la preocupación que cada vez más tienen los fabricantes por ofrecer una buena experiencia en cuanto a los selfies.

Las fotografías realizadas a la luz del día la verdad es que salen bastante bien. En condiciones de mucha luz las cámaras realizan su función más que sobradamente. Obviamente no encontraremos las mejores imágenes con respecto a otros terminales de gama superior, pero teniendo en cuenta el precio del dispositivo y el sector del mercado en el que se mueve, están realmente bien. Incluso por la noche, en lugares bien iluminados, cumplen muy positivamente. Como decíamos antes, donde sí se aprecian con claridad las carencias de las imágenes es en aquellos lugares en que la luminosidad sea escasa, al no realizar correctamente los contrastes de las zonas oscuras y las claras. Además, tenemos la posibilidad de realizar fotos en modo ráfaga.

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Con respecto al vídeo, son similares las sensaciones. Como comentábamos en el apartado del software, Bq incorpora su propia cámara que tiene añadidos tan interesantes como la posibilidad grabar en slow motion hasta 120 fps, aunque una vez pasemos la línea de los 60 fps la calidad de imagen se resiente alarmantemente. En modo normal, podremos llegar hasta los 1080p de resolución a 30 fps, aunque si pretendemos grabar en movimiento, advertir que probablemente el vídeo salga con algunos saltos, algo que dependerá del pulso de cada uno. Encontramos, además, la posibilidad de realizar videos en timelapse, un añadido bastante interesante y al que seguramente más de uno le puede sacar buen partido.

Batería

El eslogan con el que Bq presenta este dispositivo es “El rey de la autonomía”. Esto ya hace que nos hagamos una ligera idea de que en el apartado de la batería nos encontraremos con unos buenos resultados. Y de hecho así es.

Con un amperaje que asciende hasta los 3.620 mAh, y gracias a que la resolución de pantalla no sube de los 1080p con el consiguiente ahorro, así como por la buena gestión energética que realiza el procesador de este Aquaris M5.5, obtenemos un gasto de batería muy bueno. Bq nos tiene acostumbrados a unas buenas autonomías en sus dispositivos, y este no se queda atrás.

Achuchando el terminal con juegos y aplicaciones exigentes, con un nivel de brillo adecuado y con las típicas funcionalidades de conectividad activas, podemos llegar al final del día sin ningún problema. Aquellos usuarios que hagan un uso menos intensivo, por el contrario, podrán llegar fácilmente al día y medio sin tener que pasar por la toma de corriente. Éste sin duda es uno de los aspectos más a destacar del Aquaris M5.5.

Precio y conclusión

Existen diferentes versiones de este dispositivo de Bq, concretamente tres, y las podemos encontrar tanto en color blanco como en negro por: 279,9€ con 2GB de RAM y 16 GB de memoria interna, 319,9€ con también 16 GB de memoria pero subiendo hasta los 3 GB de RAM, y una última y mejorada variante por 339,9€ que incluye los mismos 3 GB de RAM y alcanza los 32 GB de almacenamiento. Estos son unos precios que dependendiendo bastante de la elección de la versión que hagamos serán una mejor o peor compra. Además, existe la ventaja de contar con los gastos de envío y posible devolución gratuitos si los adquirimos en la propia tienda de Bq.

En líneas generales, el Bq Aquaris M5.5 es un dispositivo a tener en cuenta para la gama media de este 2016. Es cierto que existen alternativas interesantes a este modelo con un rango de precio similar, pero el hecho de tener soporte español es un plus de garantía que a muchos usuarios les gusta tener. Destacan algunos puntos como son el de la conectividad, que abarca casi todo lo abarcable, una buena pantalla y una gran batería, mientras que flaquea algo más en aspectos como pueden ser el de la cámara delantera, el grosor y la ausencia de auriculares y de adaptador de corriente eléctrica.

Este Aquaris M5.5 es muy Bq, reúne todas las señas de identidad que lo unen a esta firma española, tanto para bien como para mal.

BQ Aquaris M5.5

6.3
Diseño:
5
Pantalla:
6
Conectividad:
8
Software:
6
Rendimiento:
5
Sonido:
6
Cámara:
7
Batería:
8
Almacenamiento:
7
Precio:
5

Carlos

Carlos

Redactor at Just Unboxing
Redactor.
27 años, España.
Contacto: carlos@justunboxing.com
Carlos
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