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Análisis | Meizu Pro 5, no sólo los últimos modelos son topes de gama

El Meizu Pro 6, presentado menos de un año después que su antecesor, ha decepcionado a muchos usuarios (entre los que me incluyo). Algunos virajes de la compañía china, como la disminución de la batería, hacen que el conjunto flojee en algunos apartados; sin embargo, el Pro 5 sigue manteniendo una posición firme en el mercado, contando con un hardware de primera que puede convencer a aquellos a los que las 5.2″ del nuevo flagship se les queden cortas. Por eso, hoy en Just Unboxing te traemos el análisis uno de los phablets chinos por excelencia. ¡No te lo pierdas!

Caja y contenido

Si habéis tenido antes un dispositivo Meizu, seguramente os hayáis dado cuenta de que la experiencia a la hora de sacar el terminal de la caja es excelente. Esta cuenta con un diseño cuidado y elegante, con apertura tipo libro.

Caja

Lo que encontramos al abrirla es lo siguiente:

  • Meizu Pro 5
  • Adaptador a la corriente
  • Cable USB a USB tipo C
  • Manuales de usuario

Posiblemente os llame la atención, como me la llamó a mí, que no incluye auriculares. En la red se pueden encontrar imágenes en las que debajo del móvil se esconde este complemento, pero esta versión en concreto nos deja con las ganas.

Mención especial merece el cable, reversible por ambos extremos. Personalmente, y siendo el primero que pruebo de esta clase, me parece una genialidad que mejora enormemente la experiencia de uso.

Detalles caja

En general, para los que valoréis una buena presentación y disfrutéis de las primeras impresiones, este Pro 5 no decepciona. Meizu consigue que la experiencia sea de primera, lo que es de agradecer teniendo en cuenta que el precio de este dispositivo si sitúa por encima de lo solemos ver en móviles chinos.

Diseño

Meizu es una marca conocida por su gran inspiración en la empresa de la manzana, lo que no tiene por qué ser necesariamente malo. En este caso, el terminal chino os recordará a un iPhone 6 o iPhone 6 Plus, con un diseño metálico unibody de cantos redondeados.

El frontal está ocupado por una pantalla de 5.7″ de la que hablaremos más adelante, y que ocupa un 72% del mismo; la cámara delantera, los sensores y el auricular en la parte superior; y un botón físico en la parte inferior, que hace a su vez las funciones de lector de huellas.

Estética

En el lateral derecho nos encontramos el botón de encendido y los de volumen, disponiendo de la ranura para la tarjeta nano SIM y la MicroSD -o dos nano SIM- en el izquierdo.

Lateral botones

Lateral ranura

El canto superior está monopolizado por el jack 3.5mm, mientras que el puerto de carga USB tipo C, el altavoz y el micrófono están situados en el inferior.

Superior

Inferior

Si le damos la vuelta al Pro 5, veremos una cámara de 21 megapíxeles que sobresale del cuerpo del dispositivo. No es nada alarmante, más aún cuando ya son varios los terminales en los que vemos algo parecido, pero puede resultar incómodo ya que el terminal no asienta totalmente plano sobre la mesa. Debajo, un dual-LED de doble tono y el láser para el autoenfoque.

Diseño

En general, el diseño de este smartphone es exquisito. El bisel brillante del frontal le da un toque muy elegante, y la construcción en metal hace que se sienta muy premium en la mano. El parecido con el iPhone 6 es evidente, pero han optado por una alternativa a las famosas bandas para las antenas: la parte superior e inferior son de plástico, una decisión para mí más acertada.

El único aspecto negativo, más allá de que haya a quien la estética le resulte mejorable o continuista, es el recorrido del botón de encendido. Si bien los de volumen son correctos, en este la sensación al hacer clic no es del todo buena, por lo que no me costó mucho esfuerzo recurrir al doble toque en pantalla o al botón frontal para desbloquear.

Con respecto a las dimensiones, se sitúan en lo normal en el terreno de los phablets: 156.7 x 78 x 7.5 mm, con un peso de 168 g.

Pantalla

Posiblemente uno de los principales motivos de compra de un móvil en general y de este en particular, en esta ocasión nos encontramos con una pantalla de 5.7″ y resolución Full HD, con una densidad resultante de 386 ppp. Está recubierta por Corning Gorila Glass 3 y cuenta con acabado 2.5D.

Pantalla

La tecnología del panel es AMOLED, con todas las ventajas e inconvenientes que eso implica. No obstante, no esperéis colores exageradamente saturados ni blancos azulados o amarillentos, ya que se aleja un poco del concepto que tenemos de este tipo de display.

Los blancos son bastante puros, y los colores bastante menos saturados y vibrantes que en otras pantallas AMOLED, como la del Nexus 6; no es tan impactante, pareciéndose en cierto modo a una IPS. Si esto es bueno o malo depende de los gustos: personalmente, prefiero colores saturados y menos reales, pero quien abogue por los tonos naturales y veraces no se sentirá para nada decepcionado. Los negros, no obstante, son todo lo que se puede esperar de los píxeles apagados: profundos y eficientes energéticamente.

La visibilidad en exteriores está a la par de otros móviles de este rango de precio. Con el brillo al máximo podrás distinguir todo lo que hay en la pantalla con incidencia directa de luz, pero sin demasiados alardes. Con respecto a los ángulos de visión, no son tan buenos como los de una IPS, pero no habrá nadie que se pueda quejar en este aspecto.

Como conclusión de este apartado, la pantalla es uno de los puntos fuertes del terminal, aunque se queda por detrás de las Super AMOLED de Samsung y de los paneles de los buques insignia actuales. Tiene menos brillo máximo, y carece del efecto “guau” de rivales como el Galaxy S7.

Sonido

El Meizu Pro 5 cuenta con una altavoz situado en la parte inferior. Lo primero que merece la pena destacar es la localización, aunque como muchos otros aspectos, cuestión de gustos. Prefiero esta situación a la parte trasera, pero es muy fácil taparla con la mano al jugar, por lo que seguramente os descubráis teniendo que cambiar un poco el agarre para evitarlo.

En lo que respecta a volumen y calidad, no me ha decepcionado, lo que tiene especial importancia teniendo en cuenta que vengo de un Nexus 6. Al máximo el sonido no es atronador, pero tampoco distorsiona, lo que es de agradecer.

Al no incluir auriculares en la caja, la calidad en este apartado dependerá de cuáles utilicéis. Yo dispongo de unos de Xiaomi bastante normalitos, y no he tenido ningún problema. La mayoría de las ocasiones he tenido que bajar el volumen porque se escuchaba demasiado alto, y el sonido es lo suficientemente claro como para distinguir los matices de los juegos sin ningún problema.

Software

Si bien con FlymeOS 4 se notaba que al sistema le faltaba un giro de tuerca, la quinta versión de la capa de Meizu mejora enormemente lo visto hasta el momento en la compañía china.

En este caso, corre sobre Android 5.1, aunque para bien o para mal, no se nota lo más mínimo si cuenta con Lollipop o Marshmallow: la interfaz implementada dista mucho de la apariencia stock, con la particularidad de eliminar el cajón de aplicaciones al estilo iOS o MIUI. Los ajustes, la cortina de notificaciones y la multitarea están rediseñados, ofreciendo una experiencia distinta a otras alternativas del mercado.

Software

En este punto cobra especial importancia el único botón del frontal del dispositivo, ya que no disponemos ni de botones hápticos ni en pantalla. Otra vez se hace notar la inspiración en Apple, eliminando 2 de los 3 disponibles en Android e imitando su funcionalidad por un camino alternativo: un toque en el botón para ir atrás; apretar el mismo, haciendo clic, para ir a la pantalla principal; y un swype de abajo hacia arriba, desde el margen inferior del display, para abrir la multitarea.

Además de esta particularidad, el sistema ofrece algunas características interesantes, como la personalización de los accesos directos en la cortina de notificaciones o la posibilidad de habilitar acceso root iniciando sesión con una cuenta de FlymeOS. También dispone de un kit de herramientas -al más puro estilo navaja suiza- con funcionalidades curiosas como una lupa o una regla, y al igual que otros terminales chinos, cuenta con una aplicación de seguridad para gestionar todo lo que tenga que ver con permisos, limpieza de archivos y similar. Sin olvidar los gestos para despertar la pantalla, de los cuales yo valoro mucho el doble toque.

Las posibilidades no son tan extensas como en CyanogenMod, pero la personalización supone un salto adelante con respecto a una experiencia 100% nativa. Y si algo hay que destacar, es la estabilidad. Ni un reinicio ni nada extraño en aproximadamente un mes de uso, algo muy a tener en cuenta.

Cabe destacar que la versión que mejor me ha funcionado es la 5.1.3.0G. Con otras tuve el típico problema de algunos Meizu por el que las notificaciones no llegan, o llegan retrasadas. Tenedlo en cuenta, porque lo compréis en la página que os dejaré más abajo o en otra, es probable que os llegue con la versión china de sistema, y tendréis que ser un poco manitas para instalar la versión internacional.

Hardware y rendimiento

Los componentes de este terminal pueden sonaros bastante, y no es para menos: un octacore con cuatro núcleos a 2.1 GHz, y otros cuatro a 1.5 GHz, el Exynos 7420, acompañado por una GPU Mali 760. La memoria RAM es de 3 GB y el almacenamiento de 32 GB, aunque también hay versión de 4/32 GB. ¿A qué recuerda? Efectivamente, al Galaxy S6.

La diferencia fundamental es la pantalla, que en este caso mantiene una resolución más conservadora de 1080 líneas. Teniendo este factor en cuenta, es de esperar que el Pro 5 vuele, y aunque es así, me he llevado alguna pequeña sorpresa en juegos. Los pesos pesados del Play Store, como Asphalt 8 o Implosion, corren perfectamente con los gráficos a tope, pero con algún tirón ocasional. No es nada dramático ni muchísimo menos, pero esperaba que este procesador y esta gráfica proporcionaran una experiencia más suave. ¿Es este matiz importante? Bajo mi punto de vista no, en ningún caso, pero menos aún si se tiene en cuenta el excelente rendimiento en la interfaz y en tareas cotidianas.

Moverse entre pantallas, navegar con Chrome, consumir contenido multimedia y también en general, jugar, son tareas que este terminal lleva a cabo sin despeinarse. La experiencia es muy fluida, hasta el punto de superar a mi Nexus 6 anterior -que por cierto, me había decepcionado un poco en este aspecto-.

Y aunque el Exynos 7420 no destacó en su día por sobrecalentarse, como todos los procesadores móviles, se calienta. Después de unos minutos jugando se puede notar un poco tibia la parte trasera, que al ser metálica conduce muy bien el calor. No es nada llamativo a no ser, por supuesto, que juguéis mientras cargáis el dispositivo.

Asphalt

Con respecto a la seguridad, Meizu integra en este Pro 5 un lector de huellas en el botón del frontal. Permite registrar hasta 5 dedos, y tanto su ratio de aciertos como su velocidad son bastante buenos. Si no hay ninguna aplicación abierta al bloquear el móvil, el desbloqueo por huella es de lo mejor; sin embargo, si por ejemplo se bloquea teniendo Whatsapp en primer plano, tarda medio segundo más, lo que hace que la experiencia se vea un poco empañada. No es algo que me haya molestado en el día a día, pero ahí está. El lector, eso sí, no suele fallar a no ser que se sitúe el dedo muy torcido, en cuyo caso sería más fallo nuestro que del móvil, o se intente desbloquear con él sucio o húmedo.

El GPS funciona como debe: posiciona rápido y con precisión, y no me ha dado ningún susto en las pruebas usando el Pro 5 como navegador. Pierde la señal en algunos túneles, y no pasan más de 100 m al salir antes de que la haya recuperado.

Para acabar, y por si os interesan los benchmark -a mí no-, os dejo unas capturas.

Rendimiento

Hoja de características

Hoja características

Cámara

La cámara trasera es de 21 megapíxeles, un sensor Sony IMX230 con apertura f2.2. Resumiendo un poco la experiencia, os puedo decir que se queda por detrás de los flagship actuales, aunque mantiene el tipo bastante bien.

En condiciones normales, las fotos son considerablementes buenas, sobre todo si se ven en la pantalla del smartphone (como se hará la mayoría de las veces). A la hora de verlas en el ordenador, pierden un poco de fuelle al no estar tan resaltados los colores como en el panel AMOLED, pero aún así serán dignas de fondo de pantalla.

En condiciones de mucho contraste cumple mejor de lo que esperaba, aunque no podremos evitar esos cielos quemados en algunas situaciones. El HDR, como siempre, ayuda, aunque al salir bien las tomas sin tenerlo activado no me he visto en la necesidad de utilizarlo. Eso sí, las instantáneas en este caso tardan unas décimas de segundo más en procesarse, aunque mejora los tiempos de otros smartphones como el Nexus 6.

Un aspecto a destacar es el enfoque, muy útil para fotografías macro. En este aspecto el rendimiento ha sido excelente, ya que la cámara es capaz de enfocar objetos aún estando situados a escasos centímetros del sensor. Comparando otra vez con el Nexus, sin duda este Pro 5 gana por goleada; anteriormente había tenido problemas a la hora de enfocar letras pequeñas en algún recibo y similar, y con el terminal de Meizu se terminó este pequeño inconveniente.

En condiciones de baja luminosidad, por supuesto, empeora considerablemente el rendimiento. Los resultados difieren bastante de lo visto en otros dispositivos, ya que la foto sale muy iluminada -más que en la realidad- a costa de meter bastante ruido. Es decir, se ven más detalles en general, al no salir las tomas muy oscuras, pero se ve peor. Manipulando el ISO en el modo manual se consiguen resultados más veraces, aunque muchos usuarios optarán por disparar en modo automático y evitarse quebraderos de cabeza.

La cámara delantera, por su parte, es de 5 megapíxeles, y su caso es análogo al de la trasera. Con buena luz salen fotos más que decentes, mientras que con poca iluminación pecan de más grano de la cuenta al aumentar la claridad.

Con respecto al vídeo, se puede grabar hasta en 4K UHD, y hasta 1080p con cada una de las cámaras. Aunque la calidad de imagen y la definición son buenas, se nota la falta de estabilizador óptico: el movimiento de la mano es bastante notable, y sobre todo de noche tiende a reenfocar más de lo que me gustaría.

Y como una imagen -en este caso varias- vale más que mil palabras, os dejo a continuación unas tomas para que juzguéis vosotros mismos.

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Batería

Con una batería de 3050 mAh, el Pro 5 dispone de una capacidad que, para mi gusto en este tamaño de dispositivos, debería ser mayor. Últimamente se tiende mucho a conseguir terminales finos, pero con dimensiones similares siempre recordaré la autonomía del Huawei Mate 7.

Aún así, más allá de preferencias personales, la batería se comporta mejor que la mayoría de flagships actuales, y es muy superior al smarphone con el que comparte gran parte de sus especificaciones, el Galaxy S6. Con un uso bastante intensivo con varias horas de YouTube, navegación por Internet, alguna foto, manejo del correo y aplicaciones de noticias, se puede llegar al final de día con entre 4 y 5 horas de pantalla, superando ligeramente esta última cifra con facilidad. Emitir Wi-Fi con el móvil y especialmente, jugar, son los principales causantes por los que el porcentaje llegó a bajar más lo esperado.

HorasPantalla

No creo que se pueda decir que la autonomía sea mala, y sin duda la eficiencia del procesador y la resolución ayudan a mantener buenos valores en este aspecto. Sin embargo, me queda una sensación agridulce, ya que las horas de pantalla que alcancé con este Pro 5 son similares a las que conseguía con el Nexus 6, que tiene una pantalla mayor y con resolución QHD. Personalmente, se lo achaco a la buena gestión de la batería de Marshmallow, por lo que espero que Meizu se ponga las pilas a la hora de actualizar su sistema operativo a la última versión de Android.

Eso sí, no hay que olvidarse de la carga rápida mCharge 2.0. Y más allá del nombre, da gusto cómo con unos minutos pasando por el enchufe hacen que consigamos unas cuantas horas más de uso. Casi apetece quedarse mirando cómo sube el porcentaje: 60% en unos 30 minutos, y la carga completa en menos de 90.

Conectividad

Fácil y rápido, tiene prácticamente de todo. Wi-Fi 802.11 ac/b/g/n con soporte para redes 2.4 GHz y 5 GHz, bluetooth 4.1, GPS, A-GPS y GLONASS, radio FM y NFC. Tiene la posibilidad de introducir dos tarjetas nano sim, o una sola y una microSD.

Lo único que se le podría echar en cara son dos aspectos: la falta de carga inalámbrica, y la ausencia de la banda de 800 MHz para el 4G. En mi caso no he notado diferencia con otros terminales que sí soportaban esta frecuencia, pero hay que comentarlo.

Almacenamiento

De las dos versiones disponibles, la que probamos aquí es de 32 GB. Para el usuario quedan libres unos 25 GB, lo que en principio es más que de sobra para cualquier contenido que queráis almacenar.

Personalmente, he instalado los juegos para probar el rendimiento, vídeos, fotos y demás aplicaciones, y todavía me quedan varios gigas libres. Si es o no suficiente, vosotros lo sabréis mejor que nadie, aunque está bien tener la opción de dar el salto a los 64 GB. Sin olvidar la microSD.

Conclusión y precio

La conclusión de este análisis me va a resultar un poco complicada, ya que no quiero transmitir una postura equivocada al decir que el Pro 5 me ha decepcionado un poco.

Sin duda, este terminal de Meizu es toda una máquina. Cumple perfectamente y con nota en todos los apartados, y no fracasa estrepitosamente en ninguno. Sin embargo, las expectativas que tenía puestas en él eran tan altas que tal vez le esté exigiendo más de la cuenta.

Para empezar, la pantalla es menos vibrante de lo que me esperaba. Ojo, esto es cuestión de gustos, pero soy un gran amante de las Super AMOLED de Samsung y este panel este panel no destaca tanto. Colores más realistas, eso sí, aunque un poco más de brillo no habría estado mal.

El rendimiento ha sido excelente en general, aunque no me esperaba los tirones en juegos pesados. Suponía que un Galaxy S6 no se despeinaría con estos títulos, y después de analizar esta máquina no sé si es cosa de que el hardware se ha quedado “obsoleto” en un tiempo ridículamente corto, o si los motivos son sistema y la optimización. Sin olvidar la resolución, que es considerablemente menor que la del terminal coreano. No obstante, este factor no lo considero importante porque en el día a día se ha comportado de forma excepcional, y es lo que yo valoro. No soy de jugar a Asphalt o a los desarrollos de Marvel, así que no le doy ni la más mínima importancia al apartado de los juegos de calibre.

El último matiz que quiero destacar es la batería. Teniendo en cuenta la autonomía que me proporcionaba el Nexus 6, y lo increíblemente eficiente que es el Exynos 7420, me esperaba un pelín más. No tengo claro si es demérito del Pro 5 o mérito del Nexus y de Marshmallow, pero contaba con que las horas de pantalla de este terminal fueran superiores a las del dispositivo de Google y Motorola. Daos cuenta de la relación pantalla/resolución – batería: 5.7″ FHD – 3050 mAh en el primer caso; 6″ QHD – 3220 mAh en el segundo. Poca diferencia en la capacidad, y bastante más en la conjunción de tamaño y líneas.

Como conclusión general, puedo afirmar que a pesar de estos matices, el Meizu Pro 5 es el mejor terminal que he tenido con bastante diferencia. En todos mis anteriores dispositivos, entre los que se encuentran buenos móviles como el OnePlus One, el Huawei Mate 7 o el Xiaomi Mi Note, había algo que empañaba mucho la experiencia, ya fuera la calidad de la pantalla, el software o la batería. En este caso no es así, ya que cumple en absolutamente todos los apartados, destacando sobre todo el rendimiento y la estabilidad.

El precio, unos 400€ en Spemall, no es tan reducido como otros smartphones provenientes del país del sol naciente, pero las especificaciones siguen estando por encima de la mayoría. Bajo mi punto de vista, el equilibrio en todos los apartados puede llegar a valer lo que cuesta, pero no en todos los casos; este Meizu está pensado para los más sibaritas que quieren que todo esté por encima de la media, sin ningún apartado que pueda considerarse malo. Sin embargo, no es un producto para las masas, por el simple motivo de que por bastante menos dinero, existen alternativas que satisfarán perfectamente las necesidades de muchos usuarios. Si crees que la pantalla AMOLED, el excelente rendimiento, la estabilidad y la cámara son motivos suficientes, tendrás que decidirlo tú. Lo que puedo asegurar es que si decides dar el salto, es muy difícil que no estés contento con el terminal.

Link de compra: Spemall

Marco

Marco

Ingeniero de Telecomunicaciones, estudiante y usuario de Android desde el HTC Magic. Muy crítico con todo lo que pruebo, ¡hay quien me llama hater!
Marco

Meizu Pro 5

7.9
Diseño:
8
Pantalla:
7.5
Sonido:
8.5
Software:
8
Hardware y rendimiento:
9
Cámara:
7
Batería:
7
Conectividad:
8.5
Almacenamiento:
9
Precio:
6.5
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